Seguidores

lunes, 6 de diciembre de 2010

Impotencia e indignación

Si, amigas hemos sido unos de los 650.000 afectados con el plantón de los controladores aéreos. El viernes a las 3 de la tarde nos fuimos para Bilbao con el fin de pasar la tarde-noche con mis tíos y el sábado a las 12 de la mañana al aeropuerto con destino Lisboa, hasta el día 8. A partir de las primeras noticias que vimos en la tele, fuimos mentalizándonos de que la idea del viaje se desvanecía por momentos. Era un regalo de nuestros hijos y lo habían preparado con todo su cariño, así que cuando hablamos con ellos y no se habían enterado de nada, dicen mamá no gastes bromas pesadas, pero pusieron la tele y vieron que era cierto, fue una constante decepción para todos nosotros. A medida que fueron pasando las horas lo dejamos pendiente para ver que pasaba durante la noche, pero las noticias de la mañana eran aún peores y llamamos a Iberia que era con la compañía que volábamos que nos certificó que estaban todos los vuelos cancelados. Así que nos fuimos para que nos hicieran la cancelación de billetes y otra vez para casa.
Dentro de lo malo quiero deciros que hemos pasado dos días con la familia muy a gusto y al final riéndonos de nuestra mala suerte.
Sirvan estas líneas para demostrar mi total repulsa ante este hecho de unos trabajadores que han arruinado las vacaciones, o viajes de cualquier tipo a tantos miles de personas, además de las pérdidas ocasionadas a hostelería, turismo y todo tipo de empresas que se hayan visto perjudicadas.
Publicar un comentario en la entrada